“Los detalles no son detalles. Ellos hacen el diseño.”
Charles Eames, arquitecto y diseñador
Propiedad industrial y Propiedad intelectual

La protección del diseño puede dividirse en dos ámbitos diferentes y complementarios: la propiedad industrial, que incluye las invenciones, patentes, marcas y diseños industriales; y la propiedad intelectual que protege el derecho de autor, que abarca las obras literarias, artísticas y científicas.

Para la empresa actual, debido a la importancia del diseño como eje determinante de la competitividad de la misma, es esencial plantearse la protección del mismo, desde el punto de vista de la propiedad industrial, que abarca tres ámbitos.

El diseño industrial, el cual hace referencia a la apariencia de los objetos de uso que serán fabricados en serie, es decir, se trata de creaciones que implican una novedad en las líneas, contornos, colores, forma, textura o materiales de un producto en sí o de su ornamentación. El diseño industrial puede ser bidimensional o tridimensional. La protección se regula por la Ley 20/2003, de Protección Jurídica del Diseño Industrial

Las invenciones industriales, aquellas novedades que son susceptibles de aplicación industrial, pudiendo tratarse de un proceso o de un aparato o máquina y que en España pueden protegerse como patentes o modelos de utilidad. Su protección se regula por la Ley 11/1986, de Patentes.

Los signos distintivos, cuyo objeto es distinguir en el mercado los productos o servicios de una empresa de los de otra. Podrán inscribirse como marca o nombre comercial. La marca puede ser denominativa, gráfica , mixta (combinación de ambas) o tridimensional (un envase) o sonora (una melodía o sonido). Se regulan por la Ley 17/2001, de Marcas.

La empresa o el profesional deberá considerar los correspondientes registros con tiempo suficiente, ya que hay que tener en cuenta que el proceso de registro puede tener una duración superior al año y durante el mismo pueden aparecer oposiciones por parte de terceras empresas, si bien desde el momento de la presentación de la solicitud, el titular obtiene el derecho de prioridad sobre otras solicitudes posteriores.

En los casos en que el diseño se perciba como obra artística, se podrá plantear la protección a través del registro de la propiedad intelectual.

El diseño de interiores accede a la  protección de la propiedad intelectual e industrial de sus proyectos a través del visado de proyectos en el departamento correspondiente del colegio oficial. El visado colegial, entre otras funciones, evita el plagio del trabajo profesional acreditando autoría y fecha de realización del mismo.