“Un gran diseño no venderá un mal producto, pero permitirá a un gran producto alcanzar su máximo potencial.”
Thomas J. Watson Jr., presidente de IBM 1952–1971
El ecodiseño

Rafael Mossi - Cámara de Comercio de Valencia


Todos los productos y servicios tienen un impacto ambiental, bien sea durante su producción, su utilización o su eliminación final. La naturaleza precisa de dicho impacto es compleja y difícil de cuantificar, pero las consecuencias de un consumo desmedido son evidentes. Simultáneamente, la tendencia del crecimiento económico y la búsqueda de la prosperidad se ven considerablemente influidos por la producción y el consumo de los productos. El reto es como compaginar dicho crecimiento económico con el respeto al medio ambiente.

Por otra parte, cada vez más se puede afirmar que el diseño de un producto es sin duda un factor de competitividad cada vez más importante. En la actualidad el mercado es fuertemente competitivo, internacional y dirigido a una sociedad que poco a poco está exigiendo productos y servicios diferenciados. Al mismo tiempo se demanda un alto nivel de calidad, seguridad y respeto al medio ambiente. Esta situación exige que las empresas que quieran abordar el diseño y desarrollo de nuevos productos y servicios con una visión estratégica deban contemplar, entre otros, el factor ambiental.

El factor ambiental supone dar un valor añadido al producto, incorporando un nuevo atributo que cada vez más está siendo apreciado por el consumidor. Pero no sólo por cuestiones de mercado, sino porque las empresas socialmente responsables y comprometidas con el desarrollo sostenible, están incorporando el factor ambiental en la gestión del desarrollo de nuevos productos y servicios.

La mejora ambiental de la actividad se ha venido realizando en el marco de los sistemas de gestión, pero no siempre se ha enfocado esta mejora hacia los aspectos ambientales de los productos y/o servicios en un sentido amplio o de ciclo de vida de dicho producto/ servicio.

Hoy en día, las políticas ambientales referidas a productos están tomando importancia en el marco de la Política Integrada de Productos, desarrollada por la Comisión Europea. Las legislaciones sobre la responsabilidad del productor se suceden y las empresas empiezan a actuar y, aunque algunas empresas ya han realizado acciones dirigidas hacia la mejora ambiental de sus productos, en general, no se ha realizado de una forma sistemática que garantice su mejora continua. Por ello, la legislación ambiental, ha cambiado la orientación, introduciendo requisitos concretos que condicionan el diseño de determinados productos con el fin de prevenir la contaminación. Sirva de ejemplo la legislación de envases y residuos de envases, de vehículos fuera de uso y, más recientemente, el Reglamento de aparatos eléctricos y electrónicos.

Existen Normas Internacionales que dan pautas a las empresas sobre cómo realizar un análisis del ciclo de vida (serie ISO 14040), o sobre cómo integrar aspectos medioambientales en el desarrollo de productos (serie ISO/CD TR 14062; ISO Guide 64:1997); la norma UNE 150.301 tiene por objetivo principal proporcionar a las empresas los elementos de un sistema de gestión ambiental del proceso de diseño y desarrollo de productos que sea efectivo; que pueda ser integrado con otros requisitos de gestión (principalmente los establecidos por ISO 9001:2000 e ISO 14001); y que pueda ser certificado por agentes externos a la organización.

La mejora ambiental del producto y/o servicio desde su diseño y desarrollo, implica que se han de analizar los aspectos ambientales del producto en todo su ciclo de vida, y mejorar aquellos que se han considerado como significativos. En la actualidad las empresas han mejorado el control y la mejora de los aspectos generados en la etapa de producción gracias a la implantación de sistemas de gestión ambiental según la norma ISO 14001 o EMAS. No obstante puede suceder que con la mejora de un aspecto ambiental generado en una etapa del ciclo de vida, se generen mayores o nuevos impactos en la etapa de producción y esto ha de ser conocido y controlado con el fin de prevenir la contaminación.

En resumen, pese a que los aspectos ambientales que se generan en la etapa de producción se controlan en el marco de ISO 14001, algunos de estos aspectos pueden mejorarse desde la etapa del diseño de los productos.

 

  1. Limites de actuación de las normas de calidad, medio ambiente y ecodiseño

 


Definición de Ecodiseño.

El ecodiseño se define como: Proceso de diseño que considera los impactos medioambientales en todas las etapas del proceso de diseño y desarrollo de productos, para lograr productos que generen el mínimo impacto medioambiental posible a lo largo de todo su ciclo de vida.

Otra definición de ecodiseño es: “Disciplina que integra acciones orientadas a la mejora ambiental del producto en la etapa de diseño. Las principales estrategias del ecodiseño son la mejora de la función del producto, la selección de materiales de menor impacto, la aplicación de procesos de producción alternativos, la mejora en el transporte y en el uso y la minimización de los impactos en la etapa final de tratamiento”. (Ecodiseño de envases. El Sector de la comida Rápida. Joan Rieradevall y colaboradores. Elisava Edicions. 2000).

De esta manera el diseño se convierte en un aliado fundamental para prevenir la contaminación asociada a un producto a lo largo de su ciclo de vida.

El objeto del ecodiseño, va más allá de garantizar el diseño de un determinado producto “ecológico”, “verde” o respetuoso con el medio ambiente. Diseñar considerando el factor ambiental a lo largo del ciclo de vida del producto, y realizándolo de una manera sistemática, de acuerdo a cumplimiento de los requisitos de un sistema preestablecido, implica que la empresa ha integrado una metodología para identificar, controlar y mejorar de manera continua los aspectos medioambientales de todos sus productos, de modo que le permita adaptarse progresivamente a los avances de la técnica.

Además, este enfoque presenta la ventaja de una mejora integral de los productos de la empresa, basada en una mejora sistemática y global, y no en mejoras puntuales de productos aislados.

El ecodiseño no debe confundirse con los requisitos del etiquetado ecológico. No obstante el ecodiseño está en consonancia con el etiquetado ecológico, dado que una empresa que mejora de manera continua en el diseño de sus productos puede llegar a cumplir con más facilidad los criterios de dicho etiquetado ecológico.


Beneficios que una empresa obtiene por implantar un sistema de gestión de ecodiseño.

Los beneficios que una empresa puede alcanzar por la implantación de un sistema de gestión del proceso de diseño y desarrollo de productos o servicios se pueden enumerar en le siguiente listado:

 

  • Prevenir la contaminación de los productos puestos en el mercado, contribuyendo al desarrollo sostenible.

  • Reducción de costes debido a una desmaterialización, eficiencia energética, reducción de residuos producidos, minimización de riesgos ambientales, optimización en la distribución, adecuación al uso de los envases y embalajes.

  • Incremento del valor de los productos debido a considerar el factor medioambiental en su etapa de diseño y desarrollo.

  • Una mejora en la comunicación externa de los valores que posee y transmite dicho producto.

  • Genera una mayor participación e implicación del personal interno de la empresa con el fin de participar en la mejora continua de los productos que la empresa comercializa.

  • Potencia y aumenta la efectividad de los sistemas de gestión medioambiental ofreciendo un marco ideal para la mejora continua.

  • Sistematiza la acción de diseño pudiendo quedar registrado el “saber hacer” en esta etapa cada vez más importante en la competitividad empresarial. Este conocimiento también se refiere a los impactos medioambientales potenciales que se pueden producir a lo largo de todo el ciclo de vida del producto o servicio.

  • Ayuda a cambiar de visión estratégica empresarial pasando de producir y vender un producto a satisfacer una necesidad de una sociedad sin menoscabo de la calidad de vida de ésta, pasando de producto a servicio.

  • El ecodiseño es un motor de innovación, preparando y motivando a la empresa a innovar con el fin de mejorar su relación con el medio ambiente.

  • Ayuda a los clientes a cumplir con la legislación medioambiental vigente así como con otros Reglamentos o compromisos suscritos por éstos.

  • Mejora la imagen de la empresa, siempre que realice una campaña veraz y transparente de las acciones de ecodiseño realizadas.

  • Con la certificación, la empresa podrá demostrar que cuanto comunicado en esta materia es una expresión veraz de lo que está realizando en favor del medio ambiente.

 


El Ecodiseño como factor estratégico.

Los países desarrollados han basado su estrategia de desarrollo en el crecimiento económico hasta conseguir el nivel de expansión actual. Pero en esta carrera parece que se hayan olvidado una serie de aspectos que han causado uno impactos negativos considerables. De seguir con esta tendencia, el impacto ambiental asociado a los productos, se convertirá en un problema de muy difícil resolución. Analizando estos problemas se puede afirmar que éstos no sólo son de naturaleza ambiental, sino también económica y social. Ante el reto que se plantea de dar solución o al menos paralizar la tendencia negativa del impacto ambiental de los productos, la sociedad no puede estar impasible. En la actualidad existen actuaciones para que un consumidor pueda optar por productos más respetuosos con el medio ambiente. El ahorro y eficiencia energética, el saber gestionar correctamente el consumo de agua, optimizar el transporte y, fundamentalmente, el realizar una “compra responsable”, son quizá las líneas estratégicas a seguir por parte de aquellos ciudadanos que no se limitan a “consumir” indiscriminadamente.

Es en la “compra responsable”, donde el consumidor puede optar por adquirir productos de menor impacto ambiental. Por ello, si se da una información veraz y de fácil comprensión, a través de un logo o marca ambiental, se podrá condicionar dicha adquisición, dirigiéndola hacia productos ecológicos o bien hacia empresas que han considerado los impactos ambientales a la hora de diseñar dicho producto.

En la decisión de compra es donde debe confluir la estrategia ambiental de una empresa y los valores de un cliente. En este sentido el ecodiseño puede entrar a formar parte de las líneas estratégicas de una empresa que siendo sensible a los diferentes problemas ambientales quiere colaborar en la paralización de éstos mediante la introducción en el mercado de productos de menor impacto ambiental. Por ello, para que una empresa vea recompensado dicho esfuerzo, es fundamental acompañar al producto con una campaña de comunicación de sus diferencias y atributos ambientales frente a otros productos semejantes. Pero esta exaltación debe ser real, veraz, creíble, sencilla, contrastada y avalada.

En los últimos años se ha producido un gran avance en la concienciación ambiental de los consumidores y en el conocimiento de los perjuicios ambientales que producen determinados productos industriales. El diseñador juega un papel muy importante para conseguir reducir su impacto ambiental, pero para ello necesita metodologías y técnicas que le permitan transferir los conocimientos ambientales al diseño de productos. Un problema que presentan las convencionales metodologías de evaluación del ciclo de vida es la dificultad para adaptar sus valoraciones ambientales a entornos muy concretos como sucede en el diseño de productos y, sin embargo, esta adaptación es fundamental para conseguir que las empresas tengan una motivación para mejorar ambientalmente sus procesos productivos.


Ecodiseño y mejora de la competitividad.

Es posible afirmar que el nivel de competitividad de una empresa depende de un conjunto, cada vez más complejo y variado, de factores que se interrelacionan y dependen unos de otros, tales como: costes, calidad de sus productos y servicios, garantía del nivel de calidad exigido de manera continua, un equipo humano, tecnología, capacidad de innovación y, recientemente, su gestión ambiental. Precisamente éste último aspecto, el de la gestión ambiental, ha estado adquiriendo cada vez más relevancia, gracias a los importantes beneficios que se han comenzado a obtener, en términos de competitividad, por ejemplo:

 

  • Al reducir el consumo de recursos energéticos se mejora la gestión ambiental y se reducen los costes de producción.

  • Al minimizar la cantidad de material utilizado por producto, se reducen los costes de materia prima y se reduce el consumo de recursos; también es posible utilizar materiales renovables, con menor contenido energético o más fácil de reciclar.

  • Al optimizar las técnicas de producción, es posible mejorar la capacidad innovadora de la empresa, reducir los pasos de producción, mejorar el tiempo de entrega y minimizar el impacto ambiental de los procesos.

  • Al optimizar el uso del espacio en los medios de transporte, se reduce el gasto por transporte, por gasolina, se consumen menos combustibles fósiles y se genera una menor cantidad de gases de combustión perjudiciales a la atmósfera.

  • Al identificar opciones para minimizar la cantidad y el tipo de material de embalaje, se facilita la introducción de innovaciones que resultan en una mejor calidad de los productos o de su presentación.

  • Al ecodiseñar un producto es posible hacer que el mismo sea más fácil de instalar y operar, más sencillo y barato su mantenimiento y así aumenta su vida útil.

  • Al cumplir las regulaciones ambientales aplicables, se mejora la gestión ambiental de una organización, se abren las oportunidades de hacer negocios “verdes” y mejorar la imagen ambiental de la organización con los clientes y la comunidad.

 

En términos generales, el término ecodiseño significa que ‘el ambiente’ ayuda a definir la dirección de las decisiones que se toman durante la etapa de diseño de un producto. El medio ambiente se transforma en un factor condicionante en el desarrollo de un producto. En este proceso se le asigna al ambiente el mismo ‘status’ que a los factores industriales más tradicionales: costes, funcionalidad, estética, ergonomía, imagen y calidad.


El Ecodiseño y el análisis del ciclo de vida de los productos.

Por ciclo de vida de un producto se entiende el «conjunto de etapas desde la extracción y procesamiento de sus materias primas, la producción, comercialización, transporte, utilización, hasta la gestión final de sus residuos». Los impactos ambientales globales que genera un producto tienen su origen en un consumo elevado de recursos y de energía y en la generación de emisiones contaminantes directas o indirectas y tienen como consecuencia el agotamiento de los recursos naturales, los impactos sobre la salud humana y la disminución de la calidad ambiental, tanto en el entorno humano como en el natural.

Para evaluar el impacto que un diseño puede producir sobre el medio ambiente existen diferentes métodos. El análisis del ciclo de vida (ACV) de un producto es el considerado como el método más completo, ya que permite evaluar las cargas ambientales asociadas a un producto o proceso, identificando y cuantificando los recursos materiales y energéticos utilizados y las emisiones al medio ambiente, analizando los impactos producidos y, por último, evaluando posibles mejoras.

Un estudio del ciclo de vida de un producto considera las etapas de extracción y proceso de materia prima; producción, transporte y distribución; uso, reutilización y mantenimiento; y reciclado y disposición del residuo. Como resultado de este análisis obtenemos un indicador de calidad ambiental. La metodología ACV, según la SETAC (1993), consta de las siguientes etapas:

 

  • Definición de objetivos: establecimiento de objetivos, alcance y definición de la unidad funcional.

  • Análisis de inventario: identificación y evaluación de las entradas (materia prima y energía) y salidas (emisiones gaseosas, líquidas y residuos sólidos) de cada una de las etapas del ciclo de vida del producto.

  • Análisis del impacto: clasificación, caracterización, normalización y valoración de los impactos ambientales identificados en la etapa de análisis de inventario.

  • Evaluación de mejoras: propuesta de ventajas medioambientales al ciclo de vida actual del producto.

 

El ACV es una herramienta esencial para conocer el impacto ambiental de un producto en su ciclo de vida, así como una orientación estratégica hacia qué actuaciones debe emprender la empresa con el fin de reducir el impacto ambiental, sin que por ello se trasladen impactos a otras etapas del ciclo de vida del producto.


El ecodiseño: etapa clave en el proceso de sostenibilidad de los productos.

En el camino hacia el desarrollo sostenible hay diferentes estrategias complementarias a seguir. Por una parte se puede actuar en procesos o en productos, tal y como se muestra en la siguiente figura.

 

2. Vías de actuación para reducir el impacto ambiental asociado a un producto

 


Actuación que nos ayudan a reducir el impacto de los productos, desde actuaciones aisladas como el tratamiento de las emisiones en el proceso de fabricación de un producto o los propios residuos finales de los mismos (estrategia de Tratamiento o Correctora) –acciones ya mencionadas en el anterior apartado e insuficientes–, hasta actuaciones globales de prevención ambiental (estrategia de Prevención) como el ecodiseño, etiquetado ecológico, etc.

 

 

3. Estrategias para reducir el impacto ambiental asociado a un producto.

 


En este marco, el ecodiseño es el paso clave hacia la sostenibilidad y el consumo responsable al incorporar nuevos conceptos como: la visión de producto-sistema, el ciclo de vida del producto, el diseño para el reciclaje y la producción limpia y en el camino de la integración de los aspectos económicos como la ecoeficiencia.

En la siguiente relación se muestran algunas de las estrategias y acciones específicas de mejora asociadas al ecodiseño. Éstas comportan, con su aplicación, la generación de unos nuevos productos que, junto con una reducción de los impactos ambientales globales, permitirán la creación de más riqueza y competitividad en las empresas y una mejora en la calidad de vida de la sociedad.
 

  • Mejora concepto de producto: Desmaterialización; Eficiencia; Multifunción

  • Materiales de menor impactando ambiental: Reducción de productos peligrosos;  Recursos renovables;  Reciclables;  Utilización de materiales reciclados;  Reducción de peso y volumen.

  • Producción limpia: Ahorro de energía y agua; Uso de energías renovables; Reducción del consumo de recursos; Disminución de las emisiones, vertidos y residuos.

  • Mejoras ambientales en la logística de la empresa: Reducción del consumo de energía; Rediseño de la logística y distribución; Utilización de nuevos combustibles más respetuosos con el medio ambiente; Optimización del transporte y sistemas de embalaje.

  • Reducción del impacto ambiental de los envases: Reducción de peso y volumen; Utilización de materiales reciclados; Reutilización de envases; Reciclables y valorizables.

  • Uso de los productos con una mejora del uso: Energías renovables; Minimización del consumo; Reducción del consumo de recursos materiales; Durabilidad; Estructura modular; Atemporalidad.

  • Minimización del impacto final en la gestión de residuos Reutilización de componentes; Reciclaje de materiales; Valoración energética del rechazo

 

A modo de Conclusión

El Ecodiseño es una herramienta de gestión ambiental que debe fomentarse entre las empresas con el fin de prevenir el impacto ambiental asociado a los productos, su uso y gestión final. Es parte del desarrollo de la Política Integrada de Producto que la Unión Europea está impulsando como parte de integrante de la Estrategia del Desarrollo Sostenible.

El Ecodiseño es una oportunidad para las empresas y un beneficio importante a la sociedad. Por ello es fundamental que cuando un producto se ha diseñado conforme a un método contrastado de ecodiseño se comunique e informe al potencial cliente, con el fin de que conozca el valor añadido de éste frente a otros que quizá más económicos pero con un mayor impacto ambiental.

El Ecodiseño es, sin duda , un aliado empresarial y de la administración para conseguir el fin común del desarrollo sostenible, por esto es una oportunidad competitiva.

En definitiva, sólo las empresas que opten por integrar acciones sostenibles podrán “sostenerse” en esta sociedad.


Junio 2006

 

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