“El error más tonto es ver el diseño como algo que se hace al final del proceso para poner orden al desorden, en oposición a entenderlo como una cuestión de partida y parte de todo.”
Tom Peters, economista y escritor
Metodología de diseño de envases

Área de envase y embalaje de ITENE


Se puede afirmar que un proceso de diseño aplicado al desarrollo de un envase puede incluir consideraciones sobre centenares de aspectos asociados con el coste, apariencia, usabilidad, fabricación, sostenibilidad, exportación, competitividad, estándares, patentes, y muchos otros.

El diseñador de envases esencialmente dirige el proceso de diseño y actúa en los roles tanto de diseñador como de gestor. Los aspectos de gestión incluyen el contexto del producto, los requerimientos del cliente, la validez del briefing, además de temas de tiempo y costes. Los aspectos de diseño pueden abarcar desde conceptos amplios a la clarificación de detalles. Las tareas pueden incluir temas asociados con el registro de patentes y modelos de utilidad, ingeniería, fabricación y montaje, productos de la competencia, y un sinfín de consideraciones más y menos importantes.

Un proyecto de diseño de envases puede incluir la responsabilidad de diseñar aspectos tanto funcionales como emotivos del envase, como el atractivo del producto (visual, táctil y el estilo), junto con valor y calidad percibidos. Además, el diseñador tiene que trabajar con materiales y estructuras que deben tener las propiedades ingenieriles apropiadas y poder ser fabricados, montados, distribuidos, aplicarles mantenimiento, usados y finalmente desechados con responsabilidad. Los problemas de diseño incluyen pues tratar con un gran número de restricciones para lograr los objetivos que pueden no estar definidos con claridad.

Todos estos factores representan ambientes diferentes para el diseñador. Se han de procesar grandes cantidades de información, se han de tomar decisiones asociadas a aspectos culturales, funcionales y competitivos relativos al producto que se han de clasificar y sintetizar.

Con el fin de clarificar, ordenar y tratar toda la serie de informaciones relativas al desarrollo de un envase de modo que no queden cabos sueltos y que no haya lugar para errores evitables, nacen las metodologías de diseño y todas las herramientas de apoyo que se utilizan en ellas. El uso de metodologías en estas circunstancias provee de una estructura y recursos para apoyar el estudio en lo que es un ambiente de diseño complejo.

A menudo se desprecian las metodologías de diseño porque consideran que constriñen en exceso la creatividad. Hoy en día las metodologías se han adaptado para permitir una mayor flexibilidad, siendo a discreción del diseñador, según las características y el contexto de cada producto, la elección de las herramientas que considere más oportunas en cada caso.

Actualmente se entiende que la importancia de un envase no solo reside en contener un producto, sino que también tiene que ser capaz de venderlo. La creación de un buen envase de plástico se obtiene a través de un proceso creativo complejo. En éste se tienen que tener en cuenta todos los criterios que imponen las diferentes disciplinas que están relacionadas con el envase (marketing, legislación, compras, producción, publicidad, etc.). Pero las buenas ideas no son suficiente. Para lograr el éxito, la inspiración tiene que ir acompañada de un proceso analítico y una estrategia de diseño de envases.Es conveniente tener en cuenta que uno de los aspectos más importantes en el desarrollo de un proyecto de diseño de envases y embalajes es establecer cuáles son los objetivos principales para realizar el documento de especificaciones y posteriormente desarrollarlos. Este trabajo es conveniente realizarlo en equipo. 

Es conveniente que éste esté compuesto por personas que provengan de diferentes disciplinas. Dependiendo de la naturaleza del proyecto, el director de diseño designará y seleccionará a unos especialistas determinados u a otros, pero siempre formando un equipo de diseño equilibrado.

Metodología de trabajo para abordar proyectos de diseño de Envase y Embalaje

La esencia de la estrategia de diseño de envases de niños consiste en tener un proceso claramente definido. Este proceso tiene que estar compuesto por etapas, las cuales se van sucediendo y construyendo a partir de la anterior.  Estas etapas no deben considerarse como cajas cerradas, sino que en todo momento todo el personal implicado en el desarrollo del nuevo producto ha de colaborar o al menos ser participe de la evolución del proyecto.

Una metodología de diseño puede pues resultar de gran utilidad para las empresas que quieran apostar de una manera clara por el diseño entendido como una aproximación seria, rigurosa y estructurada al desarrollo de envases, y estrechamente ligada con la innovación y por tanto con la competitividad de la empresa.

A continuación se enumeran y explican las etapas propuestas.

Etapa 1: Análisis

Está generalmente asumido el considerar al nuevo producto como la respuesta del diseñador a una necesidad. Así pues, el objetivo de esta fase es la comprensión de dicha necesidad o problema y la formulación de los requerimientos, deseos y limitaciones con el fin de obtener al final una definición óptima del proyecto. La tarea en la que se invierte la mayor parte del tiempo es la de recopilar información, debiendo abordar aspectos tales como:


  • Análisis del envase actual (en el caso en el que exista): puntos fuertes, debilidades, coste, posición en el punto de venta, etc.
  • Análisis del producto a envasar: peligrosidad, modo de uso, forma de presentación (polvo, líquido, etc), ect.
  • Visita al departamento de producción, maquinaria, almacén y transporte con el fin de obtener información relevante sobre el proyecto y la cadena de distribución.
  • Análisis de envases de la competencia.
  • Detección de nuevas oportunidades en el diseño de envases:
    • Investigación de mercado (Dep. Marketing):
    • Test de hábitos de los consumidores.
    • Estudios sociológicos.
    • Estudios de problemas asociados a envases ya existentes.
    • Seguimiento de novedades de la competencia.
  • Consideración de la legislación aplicable al producto o al envase además de la propia normativa sobre envases.


A partir de dicha información hay que establecer las funciones de uso principales del envase que se pretenden: ofrecer seguridad, conservar/proteger, distribuir, informar.

Estas funciones de uso se dividen en subfunciones, aspectos funcionales y finalmente en requerimientos potenciales. Esto se consigue a través de la definición de las características del nuevo envase en un Briefing (principales atributos técnicos, estética, posicionamiento, parámetros de viabilidad económica, definición del ambiente de distribución, definición del índice de fragilidad del producto mediante ensayos físicos o virtuales, etc). No hay que olvidar la definición de las pruebas y métodos de control necesarios para el desarrollo del nuevo envase por parte del Departamento de Diseño y Desarrollo para comprobar la marcha del proyecto en cada momento.

Cuanto más completo resulte el briefing (que no complejo, sino que ha de ser claro y no ambiguo), habrá menos cabida para la toma de decisiones basadas única y exclusivamente en la experiencia previa del equipo de diseño. 

Sería muy conveniente poder, a partir del briefing, establecer una serie de especificaciones que puedan definir atributos y prestaciones. En la medida de lo posible, habrá que diferenciar entre especificaciones críticas que hace falta cumplir y especificaciones deseadas que resultaría conveniente pero no determinante. 

La definición de requerimientos ha de partir de conocer el proyecto, su entorno, los envases de la competencia, las condiciones del punto de venta, los criterios de fabricación, la cadena de distribución, los riesgos del transporte y las opiniones de aquellos que entienden sobre los aspectos que influyen en el envase en cuestión.

El briefing es una guía que ayuda a recopilar este tipo de información, pero además los diseñadores deben realizar un proceso de familiarización con el producto que va a ser envasado y todo lo que él supone para poder comprenderlo en profundidad y a partir de esta comprensión obtener soluciones válidas a los requerimientos marcados.

Los objetivos de un briefing son los siguientes:


  • Plasmación de pensamientos. Escribir el briefing es una buena oportunidad para hacer una reflexión profunda sobre el envase.
  • Identificación de objetivos y restricciones. El ejercicio de escribir un Briefing asegura que a los objetivos se les da la importancia necesaria. Por otro lado, existen también restricciones referentes a la producción o al coste entre otros, que escribiéndose dan una idea de las limitaciones existentes en el proyecto.
  • Comunicación. Los deseos del cliente tienen que ser comunicados claramente al personal del equipo técnico y el briefing es un documento que sirve de punto de partida para saber cómo hay que trabajar en un proyecto determinado. Este documento permite también realizar revisiones del proyecto en curso y evaluar si se han conseguido objetivos.
  • Criterios de costes. El briefing proporciona un estándar consistente que permite evaluar cotizaciones para el trabajo.


El uso de una lista de verificación puede ayudar a conseguir un briefing con los contenidos exactos. El briefing sirve también para transmitir los conocimientos a personas que no están familiarizadas con el proyecto o con el tema de éste.

Un briefing útil para el diseño de envases debería abordar los siguientes puntos:

Mercado.
En él se tienen que tener en cuenta los siguientes aspectos.


  • Tamaño, volumen y valor actual del envase actual en el caso de tratarse de un rediseño o del resto de envases de la empresa, futuras tendencias.
  • Marcas.
  • Estacionalidad del producto que va a contener.
  • Factores regionales, nacionales e internacionales del producto que va a contener.
  • Distribución: venta al por mayor o al detalle.
  • Productos de la competencia.
  • Motivación por el producto.
  • Puntos de venta.
  • Publicidad y promociones.
  • Perfil del comprador, consumidor y/o consumidor final:
    • Edad.
    • Sexo.
    • Grupo socioeconómico.
    • Características especiales.
    • Edad de los hijos (grupo de riesgo).


Exigencias del consumidor:
El consumidor es un factor extremadamente importante a tener en cuenta a la hora de plantearse el diseño de un envase. Algunos aspectos a tener en cuenta serían los siguientes:


  • Aspectos que llaman la atención.
  • Calidad, tamaño, volumen y/o peso.
  • Estilo del envase apropiado al producto.
  • Colores y formas que se asocian al producto.
  • Organización de la información de modo adecuado según su importancia.
  • Realizar un diseño útil para usuarios con distintas capacidades.
  • Flexibilidad en el uso (facilitar la precisión en el uso para todo el mundo, adaptar el diseño a las diferentes características de los usuarios).
  • Uso simple e intuitivo (eliminar complejidades innecesarias).
  • Información accesible (uso de distintos tipos de comunicación -texto, pictogramas, relieve- para la representación redundante de la información importante).
  • Tolerancia para el error (minimizar los efectos negativos o peligrosos provocados por un mal uso).
  • Minimizar el esfuerzo físico (preferiblemente utilizar la capacidad mental a la fuerza para el diseño de envases).
  • Tamaño apropiado para el uso (envase adaptable a distintos tipos de agarre).
  • Beneficios y valor añadido.
  • Portabilidad y facilidad de transporte.
  • Apertura, cierre y resellado.
  • Protección frente a peligros del producto.
  • Evaluación medioambiental.


Exigencias del producto.
Aspectos a tener en cuenta con respecto al producto que el envase va a contener:


  • Naturaleza del producto.
  • Historia.
  • Compatibilidad del los materiales con el producto.
  • Vida útil del producto y degradación.
  • Forma, volumen y peso del producto.
  • Protección necesaria:
    • líquidos y humedad.
    • Gases y olores.
    • Contaminación microbiológica.
    • Temperaturas extremas.
    • Infecciones.
    • Luz ultravioleta y artificial.
    • Damos mecánicos por el uso o el transporte.


Exigencias de producción.
La producción determina en muchas ocasiones muchos factores importantes en la definición del envase:


  • Posibilidad de utilizar la planta existente.
  • Maquinaria y líneas disponibles.
  • Posibilidad de introducir nuevos procesos y maquinaria.
  • Tipo de proceso de:
    • Llenado/envasado.
    • Cerrado o sellado.
    • Etiquetado o impresión


Exigencias de almacenamiento.
El almacenamiento determina en muchas ocasiones aspectos importantes del diseño del envase.


  • Métodos de almacenamiento.
  • Tipo y tamaño del palet.
  • Tiempos de almacenaje.
  • Posibilidad de estandarización.
  • Optimización del paletizado.
  • Sistemas de identificación en palets.


Exigencias del transporte y la distribución.
Conocer las características del transporte y la distribución es imprescindible para asegurar que se realiza un envase adecuado para éste.


  • Métodos de distribución:
    • Transporte ordinario.
    • Venta al por mayor.
    • Venta al por menor.
    • Venta directa.
  • Tiempos de almacenaje en cada almacén.
  • Formas de carga y descarga del vehículo:
    • Mezcla de productos.
    • Palets jaula.
    • Carga lateral o carga trasera.
  • Identificación del paquete / palet.
  • Métodos de seguridad y antirrobo.


Exigencias de Merchandising.
Los aspectos referentes al Marketing son muy importantes a la hora de realizar el diseño del envase.


  • Compatibilidad del tamaño del envase con los “adornos” de éste.
  • Uso de planogramas.
  • Necesidad de examen táctil del envase expuesto.
  • Posición en el expositor:
    • Estante.
    • Góndola.
    • Dispensados.
    • Comprobación.
    • Ventanas.
  • Posición relativa con respecto al ojo del consumidor (superior o inferior).
  • Expositor según el tipo de producto o marca.
  • Orientación del panel: frontal, trasera, lados, superior, trasera.
  • Nivel de luminosidad en el punto de venta.


Exigencias de impresión
Estos factores determinan aspectos básicos en el diseño gráfico del envase.


  • Cantidad de colores y barniz.
  • Área disponible para la impresión.
  • Cantidad y tamaño de la tirada.
  • Copias multilingües.
  • Códigos de barras y códigos de seguridad.
  • Área de sobreimpresión.
  • Costes


Exigencias legales.
Se tendrán que tener en cuenta los siguientes aspectos:


  • Legislación aplicable nacional, de la UE e internacional.
  • Especial atención a:
    • Pesos y medidas.
    • Ingredientes: tamaños y orden.
    • Nombres y direcciones de los fabricantes.
    • Ilustraciones engañosas.
    • Reclamaciones.
    • Identificación de productos tóxicos, corrosivos, etc
    • Identificación de mercancías peligrosas.
    • Símbolos.
    • Restricciones en materiales y tintas.


Exigencias medioambientales.
Algunos del los aspectos relacionados con el medioambiente son los siguientes:


  • Mínimo embalaje y sobreembalaje.
  • Mínima energía utilizada.
  • Condiciones de reciclabilidad y reutilización.
  • Recogida.
  • Correcto uso de los símbolos.
  • Posibilidad de utilizar mezclas de materiales.


Administración.
Las exigencias de administración son tan importantes como los anteriores. Algunos de ellos son:


  • Tiempos requeridos.
  • Presupuestos.
  • Estudios asociados


Etapa 2: Desarrollo de la fase de diseño de concepto.

El objetivo de esta fase es encontrar soluciones que puedan cumplir los requerimientos plasmados en el Briefing. Se recomienda no concentrarse tanto en los requerimientos específicos como en las funciones que se han de cumplir. 

Durante la redacción del briefing es posible que ya empiecen a surgir ideas de cómo abordar problemas específicos. Es conveniente anotar estas ideas, pero no tomarlas como una solución final. El objetivo es generar multitud de soluciones y únicamente al final, mediante la aplicación de criterios previamente establecidos por todo el equipo, realizar la selección. 

La generación de ideas puede ser individual, colectiva, o una combinación de ambas. Sin embargo la selección de las mismas es siempre un trabajo en equipo. Para facilitar la generación de ideas existen herramientas que pueden ser útiles: técnicas de desbloqueo mental, brainstorming, cuadros morfológicos, etc. Es tarea del equipo de diseño decidir cuáles de ellas aplica.

Para plasmar y explicar las ideas se recurre a la realización de bocetos para definir qué elementos van a componer el envase, cómo funciona este, etc. En este punto es oportuno considerar la elección de soluciones existentes que podrán formar parte del envase.

También se puede empezar a abordar la definición del material más adecuado. Es esencial tener en cuenta las características del producto que va a contener el envase en desarrollo, las reacciones que se pueden producir, si necesita algún tipo de barrera a gases, etc.

Esta etapa finaliza con una revisión y selección de ideas. Se ha de realizar un estudio exhaustivo de las ideas desarrolladas con el fin de seleccionar la mejor de ellas.

La evaluación y selección de las alternativas dependerá de los parámetros que se hayan definido para ello. En general la alternativa elegida lo será por su viabilidad tanto técnica como comercial como económica.

Para realizar una selección con criterio, existen distintas herramientas de evaluación: técnicas de evaluación monocriterio y técnicas de evaluación multicriterio. Las primeras son útiles especialmente si existe algún criterio limitante. El procedimiento usual sería descartar soluciones que no cumplen criterios limitantes mediante el uso de técnicas monocriterio y aplicar técnicas multicriterio a las que queden.

Etapa 3: Desarrollo de la fase de diseño de detalle

En esta fase se han de detallar los conceptos desarrollados en la etapa anterior aumentando el grado de definición de los componentes: elección de materiales, formas definitivas, tamaños, procesos de fabricación, etc.

Se trata de definir el proyecto completamente mediante tareas de diseño para la completa definición del envase: realización de planos de todas las piezas que componen el envase, modelado en 3D mediante la utilización de programas CAD que podrán ser utilizados para obtener imágenes realistas, realizar ensayos virtuales, posteriores prototipos, etc.

Las tecnologías CAD permiten una reducción significativa del llamado ”time to market”, pues permiten mayor eficacia en la evaluación previa del producto, facilitan la detección de errores o imprecisiones durante el proceso de diseño de un producto y simplifican el análisis en los factores del producto.

Para el uso en diseño de envase y embalaje, las tecnologías CAD se suelen dividir en dos grupos: software de diseño bidimensional (2D) y software de diseño tridimensional (3D).

El software bidimensional tienen diversos usos:


  • Desarrollo conceptual (bocetos)
  • Desarrollo gráfico de imágenes, texto y colores aplicados a la estructura o elementos del envase.
  • Formalización de planos técnicos.
  • Desarrollo estructural de nuevas cajas y también a partir de estándares FEFCO (Cartón Ondulado) y ECMA (Cartoncillo)


El software tridimensional se utiliza para la generación y el modelado de volúmenes a partir de entidades sólidas o de superficies generadas mediante curvas. Actualmente la mayoría de programas de modelado 3D son paramétricos y permiten las modificaciones de los diseños de un modo rápido y seguro.

Etapa 4: Verificación

Llegados a este punto se trata de poner a prueba los resultados obtenidos. Se trata de constatar que el envase obtenido encaja con lo que de él se esperaba. Una buena medida es empezar por la aplicación de técnicas de fiabilidad como el “Análisis Preliminar de Riesgos” o como el “Análisis Modal de Fallos y Efectos” para intentar descubrir posibles debilidades del producto diseñado (estas técnicas de fiabilidad podrían aplicarse en estadios anteriores del proceso de diseño tanto a componentes como al producto en general).

También es aconsejable realizar:

  • Ensayos virtuales del proceso de fabricación del envase, del proceso de llenado, secuencias de ensayos al sistema envase-producto, etc.
  • Prototipos y/o preseries. Los prototipos y preseries permiten realizar comprobaciones y ensayos antes de la fabricación de un molde definitivo, lo que permite hacer cambios, en el caso de que sea necesario, de forma más económica.
  • Ensayos físicos: secuencias de ensayos de verificación del sistema envase-producto, ensayos de llenado, de adecuación al producto que debe contener, de paletizado, etc.
  • Tests finales (con el apoyo de Dep. Producción y Dep. Marketing):
    • Pruebas piloto de producción
    • Tests ciegos guiados para evaluar y comparar el nuevo desarrollo con otras tipologías de envases de la compañía o de la competencia.
       

 

Para ampliar información sobre esta metodología puede consultarse la publicación "Guía práctica de diseño de envases y embalajes para la distribución de productos", editada en formato pdf por el Instituto Tecnológico del Embalaje Transporte y Logística, ITENE. (enlace)

Año 2006

 

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