“El error más tonto es ver el diseño como algo que se hace al final del proceso para poner orden al desorden, en oposición a entenderlo como una cuestión de partida y parte de todo.”
Tom Peters, economista y escritor

La experiencia y el contacto directo con los clientes y sus problemas aporta unos conocimientos difíciles de adquirir por otros medios, pero no debemos olvidar que los mercados evolucionan y que lo hacen cada vez con mayor rapidez, de modo que la experiencia personal es necesaria, pero no suficiente.

Cómo conocerlo. Hay empresas y organismos sectoriales que pueden suministrarnos datos estadísticos (consumos, lugares y momentos de compra, características de los compradores) que nos ayudarán a conocer el mercado nacional o el de cualquier país extranjero.


Existen también técnicas de investigación para determinar actitudes, motivaciones, gustos y otros aspectos del comportamiento de los usuarios. Pueden utilizarse para tener más información previa al diseño o para probar el resultado del proyecto.


Otro sistema de exploración del mercado, cada vez más valorado, es el de los observatorios de tendencias, que nos abren vías de innovación y de trabajo y nos permiten prever a grandes rasgos las evoluciones del mercado.

 

objetivo

Utilizar servicios o métodos que nos aseguren un conocimiento actualizado y fiable del mercado: el diseño de nuevos productos o servicios, debe responder a los problemas y necesidades reales de nuestros clientes.