"El diseño de producto es una combinación de creatividad y análisis. Pero depende de la comunicación."
Michael Bremer, presidente de Cumberland Group

Toda empresa se comunica. No sólo mediante la comunicación personal de quienes trabajan en ella, sino a través de sus productos, sus catálogos, sus instalaciones. Cualquier empresa está permanentemente transmitiendo mensajes voluntarios o involuntarios, en base a los cuales será construida su imagen. Porque la imagen de empresa, el prestigio, el posicionamiento de una marca o de una organización son realidades que no están en ella misma, están en la mente de los demás: de los clientes, los distribuidores, la competencia, los proveedores, los propios trabajadores,… todos, de una manera u otra, reciben comunicaciones de la empresa y construyen una imagen positiva o negativa de la misma.

En una sociedad que ha multiplicado los canales y la capacidad de comunicación, es absolutamente necesario que la empresa cuide sus mensajes y sea consciente de que ha de tener una estrategia de comunicación que se aplique con rigor y coherencia. La comunicación es, además, un vehículo para la innovación y para la diferenciación, y la materia básica con la que se construyen las marcas.