"El diseño de producto es una combinación de creatividad y análisis. Pero depende de la comunicación."
Michael Bremer, presidente de Cumberland Group

El diseño también se ocupa del espacio o el entorno. Un elemento a través del cual la empresa se comunica con su público, con sus clientes, con los proveedores y, de manera especial, con sus empleados.

La importancia de la arquitectura nadie la discute y empresas de tamaño pequeño y medio han utilizado la arquitectura de sus instalaciones como un emblema que transmite con enorme eficacia los valores de la empresa y que, además, es un símbolo de modernidad, fuerza, calidad…

No todas las empresas pueden construirse un edificio propio y hacer de la arquitectura una bandera. Pero todas tiene que saber gestionar tres tipos de espacios:


  • El espacio de trabajo. Instalaciones de producción, almacenes y oficinas son de una importancia enorme para la empresa, tanto desde el punto de vista de la funcionalidad y la eficacia como desde la comunicación o desde la óptica de la influencia sobre el trabajador y su rendimiento. Los diseñadores de interior se ocupan de optimizar los espacios de trabajo, cuyo diseño además está evolucionando decisivamente en los últimos años por la aportación de las nuevas tecnologías.
  • El espacio expositivo. “Showrooms”, “stands” de feria,… Son espacios en los que cualquier empresa se juega, posiblemente más de una vez al año, su imagen y su credibilidad.
  • El espacio de venta. El interiorismo de locales comerciales o de otro tipo de servicios, del que se ocupan los diseñadores de interior y del que no es necesario enfatizar la importancia decisiva que tienen en el éxito final del negocio.